
La artrocentesis es un procedimiento de Reumatología que consiste en puncionar una articulación para extraer líquido sinovial con fines diagnósticos y terapéuticos. Permite confirmar causas de inflamación como cristales de ácido úrico o infección, medir células y proteínas, y aliviar el dolor al disminuir la presión intraarticular. Se realiza con antisepsia y anestesia local para máxima comodidad, pudiendo guiarse por ecografía para mayor precisión y recuperación rápida.
La artrocentesis ofrece beneficios inmediatos y medibles: reduce dolor, rigidez y aumento de volumen al retirar el derrame; mejora el rango de movimiento y facilita la rehabilitación; y brinda información clave para ajustar el tratamiento de artritis, gota o sinovitis. Al obtener un diagnóstico más certero, se evitan terapias innecesarias y se acelera el retorno a actividades. Con técnica aséptica el riesgo es bajo, y con seguimiento cercano se consolidan los resultados y la función articular cotidiana.
Se recomienda ante derrame persistente, dolor intenso, sospecha de infección articular, crisis de gota o duda diagnóstica entre artritis inflamatoria y degenerativa. También es útil ante traumatismos con hemartrosis, o para evaluar respuesta a tratamientos. En pacientes con comorbilidades se valora cuidadosamente la coagulación y el uso de anticoagulantes. Al aclarar la causa del cuadro, el especialista define el plan más eficaz y seguro, optimizando tiempos de recuperación y prevención de recaídas.
Se efectúa en consultorio u hospital con higiene estricta. Tras limpiar la piel, se aplica anestesia local y se introduce una aguja fina en la articulación para extraer el líquido; si se requiere, se toman varios tubos para análisis microbiológico, cristalográfico y citológico. Puede usarse guía ecográfica para ubicar el sitio óptimo y evitar estructuras vecinas. Al finalizar se coloca curita o vendaje compresivo y se indican reposo relativo, hielo local y vigilancia de enrojecimiento, fiebre o dolor inusual.
- ¿Duele el procedimiento?
Se realiza con anestesia local para minimizar la molestia. La sensación más frecuente es presión breve al entrar a la cavidad articular y alivio progresivo al disminuir el derrame.
- ¿Cuánto tarda?
Suele tomar pocos minutos desde la antisepsia hasta el vendaje final, incluyendo evaluación previa y explicación de cuidados posteriores.
- ¿Qué riesgos existen?
Complicaciones infrecuentes incluyen moretón, sangrado leve o irritación cutánea. La infección es rara y se previene con higiene estricta.
- ¿Necesito reposo?
Se recomienda reposo relativo el resto del día, elevar la zona y aplicar frío por intervalos.
- ¿Sirve para diagnóstico?
Sí, el análisis del líquido sinovial distingue entre procesos inflamatorios, infecciosos, por cristales o degenerativos, guiando tratamiento adecuado.
- ¿Se combina con otros tratamientos?
Puede integrarse con medidas complementarias como rehabilitación, ajustes de medicación y educación en hábitos articulares, siempre con seguimiento cercano.
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